INTERNACIONAL
Tiroteo de ICE en Minneapolis desata indignación y pone bajo la lupa las redadas migratorias en EU
Tiroteo de ICE en Minneapolis deja a una mujer muerta y una ciudad en shock
El tiroteo de ICE en Minneapolis durante una redada migratoria encendió alarmas en todo Estados Unidos. Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas disparó y mató a una mujer de 37 años dentro de su vehículo en un operativo federal masivo ordenado por la administración de Donald Trump. El incidente ocurrió la mañana del 7 de enero en un vecindario del sur de la ciudad, en medio de un despliegue de más de 2 mil agentes federales enfocados en comunidades migrantes, especialmente somalíes.
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la mujer habría intentado arrollar a los oficiales con su camioneta, por lo que el agente aseguró que actuó en defensa propia. Sin embargo, videos difundidos en redes sociales y medios locales muestran al agente disparando a corta distancia cuando el vehículo apenas se mueve, lo que cuestiona la versión oficial. Testigos y autoridades locales señalan que la víctima no figuraba como objetivo de la redada y que se encontraba en el área como observadora o conductora particular.
Autoridades locales cuestionan la versión federal del tiroteo de ICE en Minneapolis
El alcalde Jacob Frey reaccionó con dureza al tiroteo de ICE en Minneapolis. Tras revisar el material en video, aseguró que el relato del gobierno federal “no coincide con lo que se ve en las imágenes” y calificó la actuación del agente como “imprudente e innecesaria”. En una declaración que ya se viralizó, el edil exigió públicamente a ICE que “se largue de Minneapolis”, al acusar a la agencia de generar miedo en lugar de seguridad.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, y la congresista Ilhan Omar también criticaron el uso letal de la fuerza y pidieron no aceptar “sin cuestionar” la narrativa del DHS. Ambos subrayaron que la víctima era ciudadana estadounidense y que, de acuerdo con la información preliminar, no enfrentaba cargos migratorios. Además, organizaciones de derechos civiles denunciaron que la operación formaba parte de una campaña de criminalización contra comunidades migrantes, especialmente la diáspora somalí en la región.
Protestas, tensión política y cuestionamientos a las redadas de ICE
Tras la redada de ICE, decenas de personas se congregaron en el lugar de los hechos y frente a edificios federales para exigir justicia. Las manifestaciones crecieron durante la noche y las fuerzas federales respondieron con equipos antimotines y agentes químicos para dispersar a la multitud. El recuerdo de casos anteriores de violencia policial en la ciudad, como el asesinato de George Floyd, reavivó el temor a una nueva escalada de tensión racial y política.
Mientras tanto, el gobierno federal mantuvo su línea. Voceros del DHS calificaron el incidente como un acto de “terrorismo doméstico” y acusaron a la mujer de usar el vehículo como arma, pese a que las grabaciones no muestran lesiones visibles en los agentes. Abogados y defensores de derechos humanos advirtieron que este discurso busca justificar el uso excesivo de la fuerza en nombre de la seguridad fronteriza.
Investigación en curso y futuro de las operaciones migratorias
El FBI y las autoridades estatales abrieron una investigación conjunta para esclarecer la redada y tiroteo de ICE en Minneapolis, revisar cuadro por cuadro los videos disponibles y determinar responsabilidades penales. El agente involucrado quedó bajo licencia administrativa mientras avanza el proceso. Al mismo tiempo, concejales y legisladores estatales exigen transparencia total y el fin del operativo migratorio masivo desplegado en Twin Cities.
Más allá del caso puntual, el episodio reaviva el debate sobre la forma en que ICE ejecuta sus redadas. Críticos señalan que estas operaciones, acompañadas de un discurso de “mano dura” desde Washington, aumentan el riesgo de abusos contra ciudadanos y migrantes por igual. En Minneapolis, la muerte de esta mujer ya se convirtió en símbolo de esa tensión: para muchos residentes, el tiroteo no solo refleja un exceso individual, sino el rostro más crudo de una política migratoria basada en el miedo.