NACIONAL
EE. UU. somete a revisión las exportaciones de lechuga, jalapeño, aguacate, ganado y otros productos mexicanos
Washington endurece las inspecciones fitosanitarias y de seguridad alimentaria sobre productos clave del campo nacional, amenazando la fluidez del comercio agropecuario bilateral.
La relación comercial entre los socios del T-MEC enfrenta un nuevo episodio de fricción en el sector primario. Ante el incremento de alertas operativas en los cruces fronterizos, EE.UU. revisa productos mexicanos como la lechuga, jalapeño, aguacate y otros productos mexicanos a través de inspecciones extraordinarias coordinadas por el Departamento de Agricultura (USDA) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). Por lo tanto, las autoridades sanitarias estadounidenses incrementaron el muestreo en aduanas para verificar el cumplimiento de los estándares de inocuidad y control de plagas en estos alimentos de alta demanda.
Por consiguiente, los productores y exportadores de estados como Michoacán, Jalisco, Sinaloa y Chihuahua reportan retrasos significativos en las filas de transporte de carga hacia territorio estadounidense. Las agencias del gobierno de los Estados Unidos argumentan que la medida busca prevenir la entrada de patógenos y garantizar la salud de los consumidores locales. En consecuencia, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) de México activó mesas de diálogo de emergencia con sus contrapartes en Washington para evitar interrupciones mayores en las cadenas de suministro.
Impacto en los exportadores y riesgo para los precios del mercado
Los detalles de la contingencia operativa generan inquietud en los gremios agropecuarios mexicanos, los cuales aportan una cuota fundamental al abasto alimentario de América del Norte. El endurecimiento de los filtros afecta de manera directa a perecederos de rápida rotación como la lechuga y el chile jalapeño, cuyas propiedades organolépticas pueden deteriorarse por los tiempos prolongados de espera en las garitas aduanales. Al confirmarse que EE.UU. revisa productos mexicanos, los analistas del sector estiman un alza en los costos de logística que podría trasladarse al consumidor final.
Asimismo, la revisión minuciosa sobre los cargamentos de ganado en pie responde a protocolos preventivos para descartar la presencia de garrapatas u otras afecciones ganaderas en los hatos de exportación. Los dirigentes de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) enfatizaron que el campo mexicano cumple de manera rigurosa con los certificados de trazabilidad exigidos internacionalmente. Además, la industria del aguacate monitorea de cerca los puntos de inspección en las fronteras de Texas y Arizona para evitar que el flujo diario de contenedores sufra frenos imprevistos.
Gestiones diplomáticas y defensa del comercio bilateral
Por otra parte, la Secretaría de Economía y la Cancillería mexicana agilizaron las consultas técnicas bajo el amparo de los mecanismos de solución de controversias del T-MEC. Las autoridades mexicanas insisten en que las medidas de inspección no deben convertirse en barreras no arancelarias disfrazadas que perjudiquen la competitividad regional.
Finalmente, los equipos técnicos del SENASICA y los inspectores estadounidenses mantendrán reuniones de evaluación durante las próximas jornadas de esta semana para homologar los criterios de revisión. El gobierno de México confía en agilizar el paso de las mercancías sin comprometer los altos estándares de bioseguridad exigidos en el comercio exterior. Esta estricta revisión sobre el aguacate, el ganado y las hortalizas mexicanas pone a prueba la resiliencia de la integración agroalimentaria en este 2026.