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Arrecifes artificiales: el plan que busca devolverle vida al mar de Quintana Roo

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Biólogos de la fundación Eco-Bahía impulsan un proyecto de arrecifes artificiales en Quintana Roo para restaurar el ecosistema marino de la Riviera Maya. Las acciones se concentran en la playa DIF, una zona protegida donde se prohíbe la pesca por formar parte de la Bahía de Akumal.

En entrevista exclusiva, Luis Verdín, director de Eco-Bahía, explicó que el proyecto busca recuperar arrecifes dañados y fortalecer hábitats esenciales para diversas especies marinas. La iniciativa se desarrolla en colaboración con la organización Oceanus.

Corales que crecen más rápido gracias a viveros submarinos

El programa comenzó en 2023 con la firma del convenio y avanzó en 2024 con la instalación de viveros acuáticos. Los biólogos colocaron seis estructuras flotantes con forma de árbol, ancladas al fondo marino.

En estos viveros cuelgan fragmentos de coral recuperados tras tormentas o huracanes. Según Verdín, el método acelera el crecimiento del coral. Algunas especies llegan a desarrollarse hasta cinco veces más rápido.

Cuando los fragmentos se fortalecen, el equipo los traslada a estructuras conocidas como “estrellas de coral”, donde forman nuevos arrecifes artificiales. El proyecto contempla más de mil fragmentos, con una tasa de supervivencia superior al 80 por ciento.

Biólogos colocan fragmentos de coral en viveros submarinos que permiten un crecimiento hasta cinco veces más rápido.

Restauración del coral y protección de tortugas marinas

El trabajo se enfoca en dos especies clave: Acropora palmata y Acropora cervicornis. Ambas crean estructuras tridimensionales que funcionan como refugio y zona de reproducción para peces y otros organismos.

Además, Eco-Bahía mantiene un programa activo de protección de tortugas marinas. Durante la temporada de anidación de 2025, los biólogos registraron 1,678 nidos de tortuga Caguama y Verde. De ellos nacieron 142,947 crías, una cifra récord frente a 2024.

Amenazas persistentes: actividad humana y cambio climático

Verdín advirtió que la supervivencia de las crías sigue siendo baja. Solo una o dos de cada mil tortugas llegan a la edad adulta. La pesca, la contaminación y la actividad humana agravan el problema.

El impacto del sargazo aún se estudia, sobre todo por su efecto en la temperatura de la arena. Este factor influye directamente en el sexo de las crías.

En apenas 1.9 kilómetros de playa, cerca de Akumal, arriba una de las mayores poblaciones de tortuga Caguama en México. Desde hace 25 años, la fundación Eco-Bahía trabaja en la protección de este santuario natural.

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