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Bajo tierra inestable: alertan riesgos en el tramo Cancún–Tulum del Tren Maya
El riesgo de colapso del Tren Maya ha encendido alertas entre especialistas en ingeniería civil y espeleología, quienes advierten posibles fallas estructurales en el tramo Cancún–Tulum. La infraestructura se construyó sobre suelo cárstico, una formación geológica porosa y propensa a hundimientos. De acuerdo con los expertos, estas condiciones representan un peligro permanente para la estabilidad del proyecto.
Las características del subsuelo, señalaron, podrían generar fallas progresivas con el paso del tiempo. El riesgo aumentaría si no se realizan evaluaciones técnicas independientes y continuas.
Construcción sobre cavernas y cenotes enciende alertas
El suelo cárstico de la Península de Yucatán alberga una extensa red de cavernas, cenotes y ríos subterráneos. Buzos profesionales documentaron que varios pilotes del Tren Maya se apoyan directamente sobre bóvedas naturales sin una base firme. Esta situación, explicaron, incrementa la probabilidad de colapsos parciales.
Pepe Urbina, buzo de cuevas con amplia trayectoria en la región, advirtió que algunas columnas se encuentran sobre cavidades inestables. Según sus observaciones, estos puntos podrían ceder ante movimientos o vibraciones constantes.
Durante las exploraciones subacuáticas, los especialistas detectaron varillas expuestas, camisas de acero fracturadas y grandes cantidades de cemento derramado. Aseguran que el material se dispersó dentro del sistema de cuevas y cubrió formaciones naturales como estalactitas.
Concreto defectuoso y pérdida de capacidad estructural
Un ingeniero estructuralista que participó en las inspecciones afirmó que el concreto de algunos pilotes no fraguó de forma adecuada. El especialista, que pidió mantener su identidad en reserva, señaló que varias estructuras presentan fallas desde su origen.
El deterioro, explicó, reduce de forma significativa la capacidad de carga. Además, la humedad constante del subsuelo acelera la oxidación del acero interno y compromete la resistencia de las columnas.
Más de 7 mil columnas y un riesgo creciente
A lo largo de cerca de 80 kilómetros, el proyecto contempla más de 7 mil columnas hincadas en zonas con cavernas y ríos subterráneos. Muchas de estas áreas resultan inaccesibles, lo que dificulta su inspección y mantenimiento.
Expertos advirtieron que la propuesta de convertir el Tren Maya en un tren de carga elevaría el nivel de riesgo. El mayor peso y las vibraciones constantes podrían agravar las fallas existentes.
Las voces críticas coinciden en una advertencia clara: sin una revisión técnica profunda, el proyecto podría convertirse en un peligro latente. La pregunta sigue abierta: ¿aún es posible evitar una tragedia?