LOCAL
Cierre de puertos paraliza la pesca y deja pérdidas considerables en Quintana Roo
Los efectos del cierre de puertos en Quintana Roo por el mal tiempo continúan golpeando con fuerza a los sectores turístico y pesquero del estado. La suspensión de la navegación para embarcaciones menores, derivada de las condiciones meteorológicas adversas que afectan a gran parte de la Península de Yucatán, ha generado pérdidas económicas millonarias, de acuerdo con estimaciones de representantes del sector.
Mal tiempo paraliza el turismo náutico en el Caribe mexicano
Los Asociados Náuticos de Quintana Roo (ANQ) informaron que el inicio de la semana estuvo marcado por un nuevo cierre de puertos en zonas estratégicas como Isla Mujeres y Puerto Juárez. La medida, notificada desde la noche del domingo, obligó a suspender la navegación y las actividades de turismo náutico y recreativo.
Ricardo Muleiro López, director de la ANQ, explicó que la operación del sector se redujo a menos del 25 por ciento de su capacidad habitual. En términos económicos, estimó que las pérdidas para el turismo ascienden a al menos 300 mil dólares diarios, considerando únicamente un giro de servicios que permanece detenido mientras se mantiene la restricción.
Tres días sin salir al mar: el golpe a los pescadores
El impacto también ha sido severo para los pescadores de Puerto Juárez, quienes acumulan tres jornadas consecutivas sin actividad, con pérdidas aproximadas de 1.5 millones de pesos diarios. Ausencio Trujillo, pescador de la zona, señaló que la situación se agrava debido a una temporada complicada para la captura de mero y a la presencia constante de frentes fríos.
En Puerto Juárez laboran alrededor de 100 pescadores, quienes dejan de percibir entre 10 mil y 30 mil pesos por día, dependiendo de las condiciones del mar y las especies disponibles. “Seguimos a la espera de que el puerto se reabra para poder salir con la lancha, aunque hoy parece poco probable”, comentó.
Autoridades mantienen restricciones y llaman a extremar precauciones
De acuerdo con los avisos emitidos a la comunidad marítima, las embarcaciones menores deben permanecer resguardadas, mientras que las de mayor tamaño pueden navegar únicamente bajo extrema precaución. La Laguna Nichupté, por su parte, se mantiene abierta, aunque bajo estricta vigilancia.
La autoridad marítima recordó que los avisos oficiales se transmiten de manera permanente a través del canal 16 de radio VHF y exhortó a la población marítima a mantenerse informada, ya que las condiciones climáticas en el Caribe pueden cambiar de forma repentina.