ENTRETENIMIENTO
Denuncia por acoso sexual sacude la carrera del cantante Julio Iglesias
La situación legal de Julio Iglesias dio un giro drástico después de que dos extrabajadoras lo denunciaran por presuntos abusos y acoso sexual ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional de España. Las mujeres, identificadas con los nombres ficticios de Rebeca y Laura, afirman que sufrieron agresiones sexuales, violencia psicológica y condiciones laborales abusivas mientras trabajaban en mansiones del artista en República Dominicana y Bahamas durante 2021.
Denuncia por acoso sexual Julio Iglesias ante la Audiencia Nacional
La denuncia, presentada con el acompañamiento de la organización Women’s Link Worldwide, detalla episodios de tocamientos no consentidos, penetraciones forzadas, insultos y jornadas de hasta 16 horas sin descanso ni contrato formal. Además, las denunciantes describen un ambiente de control extremo, donde el cantante y su entorno revisaban sus teléfonos, restringían sus movimientos y mantenían, según su versión, un esquema de servidumbre y trata con fines de explotación laboral y sexual.
Las denunciantes de acoso sexual Julio Iglesias rompen el silencio
Rebeca y Laura decidieron hacer pública su historia tras una investigación periodística de elDiario.es y Univisión Noticias, que documentó durante tres años los testimonios y recopiló mensajes, grabaciones y documentos laborales. Después de la publicación, otras mujeres se acercaron a la organización para relatar experiencias similares, aunque sus casos no se han hecho públicos para proteger su identidad. La Fiscalía ya abrió diligencias de investigación y otorgó a las dos denunciantes la condición de testigos protegidas.
Mientras tanto, el caso del cantante español podría tener un recorrido judicial amplio. Expertos en derecho penal recuerdan que la legislación española permite perseguir delitos sexuales y de trata cometidos en el extranjero cuando el presunto agresor tiene nacionalidad española. En ese escenario, de prosperar la querella formal, el cantante podría afrontar penas que, sumadas, alcanzarían hasta veinte años de prisión, además de eventuales responsabilidades civiles y medidas de reparación a las víctimas.
La respuesta del cantante y el impacto en su imagen pública
Julio Iglesias rompió el silencio en declaraciones a la revista ¡Hola! y aseguró que “todo se va a aclarar”, aunque evitó entrar en detalles mientras avanza la investigación. Su entorno más cercano niega de forma tajante los señalamientos y se declara “sorprendido” por la gravedad de las acusaciones. En paralelo, el artista contrató al penalista José Antonio Choclán, conocido por casos de alto perfil, para encabezar su defensa en la presunta causa por agresión y acoso sexual.
El impacto reputacional ya se siente. El Gobierno español estudia retirar a Iglesias la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, otorgada en 2010, bajo el argumento de que las acusaciones ponen en cuestión la idoneidad ética de mantener ese reconocimiento. Líderes políticos de distintos partidos han calificado de “muy graves” los hechos relatados por las denunciantes y han pedido que la justicia investigue a fondo.
Por ahora, el caso de acoso sexual de Julio Iglesias se convirtió en un caso emblemático que combina poder, fama y presunto abuso en el ámbito doméstico. La decisión de la Fiscalía sobre si judicializa o no la denuncia marcará el siguiente capítulo: de un lado, las denunciantes buscan reconocimiento, seguridad y reparación; del otro, el artista intenta defender su legado artístico y su imagen pública frente a uno de los mayores escándalos de su carrera.