NEGOCIOS
Trump critica el T-MEC y reaviva la tensión comercial con México y Canadá
Trump critica el T-MEC y lo califica como un mal negocio para EU
Donald Trump volvió a sacudir el tablero comercial de Norteamérica. En recientes declaraciones, el presidente de Estados Unidos aseguró que el T-MEC resulta “irrelevante” e incluso “absurdo” para su país, porque a su juicio solo beneficia a Canadá y México. Con este mensaje, Trump critica el T-MEC y abre un nuevo frente de incertidumbre a pocos meses de la revisión obligatoria del acuerdo en 2026.
Trump afirmó que Estados Unidos “no necesita” el tratado y que el país puede vivir sin las ventajas arancelarias que ofrece. Además, acusó a sus socios de “aprovecharse” de la economía estadounidense durante años, pese a que el propio T-MEC se negoció en su primer mandato como reemplazo del viejo TLCAN. De nuevo, su discurso mezcla críticas políticas con una fuerte carga nacionalista dirigida a su base electoral.
Trump amenaza con dejar el T-MEC en 2026
Más allá de la retórica, el mensaje tiene un componente concreto. Trump adelantó que analiza dejar expirar el tratado cuando llegue la revisión sexenal, en julio de 2026, en lugar de renegociarlo de forma tradicional. En su narrativa, el T-MEC se convirtió en un simple “acuerdo de transición” que Estados Unidos puede desechar para imponer uno nuevo, supuestamente más favorable.
Si Trump critica el T-MEC y cumple su amenaza, la región enfrentaría una sacudida económica considerable. El acuerdo sostiene cadenas de suministro altamente integradas, sobre todo en el sector automotriz, donde autopartes y vehículos cruzan la frontera varias veces antes de llegar al consumidor final. Las principales armadoras consideran el tratado clave para mantener empleos y competitividad frente a Europa y Asia.
Impacto comercial para México y Canadá
Para México, las declaraciones del Presidente Donald Trump llegan en medio de una guerra comercial ya complicada. Desde 2025, Washington impuso aranceles generalizados a las importaciones mexicanas y canadienses, lo que elevó costos, golpeó exportaciones y obligó a rediseñar rutas logísticas. El tratado, aun debilitado, funciona como ancla jurídica frente a esos choques.
Canadá también observa con preocupación el giro del discurso. Aunque Trump sostiene que el país del norte se convirtió en “el principal beneficiario” del acuerdo, Ottawa insiste en que el T-MEC garantiza estabilidad regulatoria y protege inversiones bilaterales. Por ello, funcionarios canadienses ya han dejado ver que defenderán el marco actual en cualquier mesa de negociación.
Escenario de negociación dura y riesgo para la inversión
En este contexto, empresas y analistas anticipan una fase de negociación dura. Si los comentarios de Donald Trump atacando el T-Mec se usan como base de campaña, los mercados podrían reaccionar con volatilidad, especialmente en sectores como automotriz, agroindustria, electrónica y logística transfronteriza. Muchas compañías ya valoran planes de contingencia en caso de que aumenten aranceles o cambien reglas de origen.
Por ahora, el T-MEC sigue vigente. Sin embargo, las señales políticas apuntan a un 2026 marcado por presiones, amenazas de ruptura y posibles ajustes profundos. La región de América del Norte se juega más que un simple documento comercial: se juega el marco que sostiene millones de empleos, inversiones binacionales y la idea misma de un bloque económico integrado.