NACIONAL
Robo de cilindro de gas cloro en Morelia enciende alerta en seis estados
Robo de cilindro de gas cloro obliga a Protección Civil a activar protocolo de riesgo alto
El robo de cilindro de gas cloro en Morelia, Michoacán, encendió las alertas de Protección Civil a nivel regional y puso en foco la seguridad de la infraestructura hidráulica. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) informó que el contenedor, propiedad del Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (OOAPAS), fue sustraído del pozo “El Retiro”, ubicado en la colonia Dr. Miguel Silva González.
De acuerdo con la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), el cilindro se utiliza en el proceso de potabilización del agua y contiene gas cloro, una sustancia industrial altamente tóxica que puede resultar mortal por inhalación o contacto directo con la piel. Las autoridades clasificaron el nivel de riesgo como “alto” y pidieron a los cuerpos de emergencia activar de inmediato protocolos especiales de búsqueda y resguardo.
Características del cilindro y alcance de la alerta
El comunicado oficial detalla que el cilindro robado tiene una capacidad de 68 kilogramos, color gris aluminio y número de serie 7107830Y. Al momento del hurto, se estimaba que el contenedor mantenía alrededor del 50% de su capacidad total. Estas características se difundieron en medios, redes sociales y canales oficiales para que cualquier ciudadano pueda reconocerlo sin error y reportarlo.
Por la peligrosidad asociada del gas cloro, la CNPC emitió una alerta dirigida no solo a Michoacán, sino también a seis estados vecinos donde el tanque podría ser trasladado o vendido como chatarra. Las entidades en vigilancia son Colima, Jalisco, Guanajuato, Querétaro, Estado de México y Guerrero. Policías estatales y municipales realizan recorridos en chatarreras, baldíos y negocios donde pudiera comercializarse el material del cilindro, con apoyo de la Guardia Nacional en carreteras.
Riesgos del gas cloro para la población
Las autoridades subrayan que el gas cloro, en caso de fuga, puede generar síntomas severos en cuestión de minutos. El contacto con los ojos provoca lagrimeo intenso, dolor, enrojecimiento y visión borrosa. El contacto con la piel puede causar irritación, sensación de quemadura y enrojecimiento. Si la persona inhala el gas, puede presentar tos, náuseas, dificultad respiratoria, espasmos en la laringe, dolor torácico e incluso edema pulmonar, cuadro que pone en riesgo la vida.
Por ello, Protección Civil pide que, en caso de localizar el cilindro, nadie intente moverlo, abrirlo o manipularlo. La recomendación es alejarse de inmediato del lugar, mantener a otras personas a distancia y llamar de forma urgente a los números de emergencia, ya sea al 911 o a las líneas estatales y municipales de Protección Civil. La CNPC también pidió a las autoridades locales reforzar la difusión de estas medidas en colonias, comercios y zonas industriales.
Localizan el cilindro, pero quedan lecciones pendientes
Horas después de la alerta y tras un operativo que involucró a los tres niveles de gobierno, la Policía de Michoacán informó que ya localizó el cilindro de gas cloro robado. El contenedor apareció en un terreno baldío cercano a la zona del pozo “El Retiro”, en la misma colonia Dr. Miguel Silva González. Elementos de la Coordinación Municipal de Protección Civil y Bomberos de Morelia aseguraron el área y trasladaron el cilindro para su resguardo seguro.
Aunque la recuperación reduce el riesgo inmediato, el robo de cilindro deja en evidencia la vulnerabilidad de instalaciones clave para el suministro de agua potable. Expertos en protección civil señalan la necesidad de revisar controles de acceso, videovigilancia, cierres perimetrales y protocolos de resguardo de sustancias peligrosas. Una falla de seguridad en estos puntos no solo implica pérdidas materiales, también puede derivar en emergencias químicas con impacto regional.
En Morelia y los estados en alerta, el mensaje oficial es claro: el riesgo inmediato se ha contenido, pero se requieren medidas adicionales para evitar hechos similares. El episodio funciona como recordatorio de que materiales esenciales para el servicio público, cuando no se protegen adecuadamente, pueden convertirse en amenazas silenciosas para la población.