INTERNACIONAL
Choque de trenes en Machu Picchu deja un muerto, decenas de heridos y caos turístico en Perú
Choque de trenes en Machu Picchu golpea al principal corredor turístico del país
El choque de trenes en Machu Picchu ocurrido el 30 de diciembre dejó al menos un muerto y decenas de heridos en la ruta ferroviaria más famosa de Perú. Dos convoyes turísticos, operados por PeruRail e Inca Rail, colisionaron de frente en el distrito de Ollantaytambo, en la región Cusco, cuando se dirigían hacia la ciudadela inca y regresaban de ella.
Según el reporte preliminar, la colisión se produjo alrededor de la 1:20 de la tarde, en un tramo de vía única cercano a la zona arqueológica de Qoriwayrachina y Pampacahua. El impacto dejó un maquinista fallecido y al menos 40 personas lesionadas; fuentes locales y de supervisión elevan la cifra total de heridos a más de 100, incluidos 19 en estado grave.
Turistas heridos, evacuaciones complicadas y servicio ferroviario suspendido
Los trenes trasladaban principalmente turistas extranjeros. Entre los heridos hay visitantes de Estados Unidos, Canadá, China y Japón, además de pasajeros peruanos que viajaban hacia Aguas Calientes o regresaban a Cusco. Las imágenes difundidas muestran vagones deformados, vidrios destrozados y personas atendidas a un costado de las vías, en una zona estrecha entre pared rocosa y vegetación densa.
El lugar del choque de trenes carece de acceso directo por carretera. Por ello, brigadas médicas, policías y rescatistas tardaron más de una hora en llegar y coordinar la evacuación. Autoridades locales reconocieron que varios heridos esperaron hasta dos horas para recibir atención especializada y ser trasladados a hospitales en Cusco.
Como medida inmediata, las empresas suspendieron el servicio ferroviario en el tramo Ollantaytambo–Machu Picchu. La interrupción dejó varados a miles de turistas en plena temporada alta de fin de año, lo que obligó a montar operativos de traslado y reprogramación de viajes para desahogar la saturación en la zona.
Investigación, detenidos y cuestionamientos a la seguridad en Machu Picchu
El organismo regulador Indecopi anunció el inicio de investigaciones contra PeruRail e Inca Rail, con el objetivo de determinar responsabilidades por la colisión y verificar el cumplimiento de los derechos de los usuarios. Inspectores supervisan la entrega de información clara a los pasajeros, así como reembolsos y cambios de fecha sin costo adicional.
Paralelamente, autoridades detuvieron a cuatro trabajadores de ambas compañías, mientras peritos analizan la posible falla humana o técnica en la coordinación de la circulación sobre una vía única. La investigación se centrará en los protocolos de señalización, comunicación entre operadores y control del tráfico ferroviario en un corredor donde circulan varios servicios al día.
El accidente también destapó otra vulnerabilidad: la falta de infraestructura hospitalaria adecuada en el entorno de Machu Picchu. El alcalde de la zona denunció que solo existe una posta médica precaria, insuficiente para atender una emergencia de esta magnitud, y reclamó la conclusión de un hospital pendiente desde hace años.
El presidente José Jerí calificó el hecho como un punto de reflexión y anunció reuniones para revisar la gestión del acceso a la ciudadela, la seguridad ferroviaria y los protocolos de respuesta. Mientras tanto, el restablecimiento gradual del servicio busca normalizar el flujo de visitantes, pero el recuerdo del choque de trenes en Machu Picchu seguirá presionando a autoridades y empresas para reforzar un sistema que traslada cada año a más de un millón de turistas al principal ícono turístico del país.