SALUD
OMS lanza alerta global por brote de virus de Marburgo en África
Etiopía confirma su primer brote y países vecinos refuerzan vigilancia ante el riesgo de propagación
La alerta de la OMS por marburgo se activó después de que Etiopía confirmara su primer brote de esta enfermedad vírica hemorrágica, una de las más letales del mundo. El Ministerio de Salud etíope notificó inicialmente un grupo de casos sospechosos en la ciudad de Jinka, en la región sur del país. Días más tarde, las pruebas de laboratorio confirmaron que se trataba de virus de Marburgo, lo que encendió las alarmas en todo el sistema internacional de salud pública.
Según la actualización más reciente, Etiopía registra al menos 12 casos confirmados de enfermedad por virus de Marburgo, con siete fallecimientos, lo que refleja una tasa de letalidad elevada. La Organización Mundial de la Salud colabora con las autoridades locales en el rastreo de contactos, el refuerzo de la vigilancia y la atención clínica de los pacientes, mientras otras agencias evalúan el riesgo de expansión hacia países vecinos.
Qué implica la alerta de la OMS por marburgo y por qué preocupa tanto
La alerta de la OMS por marburgo no se limita al caso etíope; responde al historial del virus y a su alto potencial mortal. La OMS recuerda que Marburgo pertenece a la misma familia que el ébola y puede alcanzar una letalidad de hasta 88 por ciento en algunos brotes, aunque una atención temprana puede reducir esa cifra. Los síntomas incluyen fiebre alta, dolor intenso, diarrea, vómitos y, en fases avanzadas, hemorragias internas y externas.
El virus se transmite inicialmente de murciélagos frugívoros a seres humanos y luego pasa de persona a persona mediante contacto directo con sangre, secreciones, fluidos corporales o superficies contaminadas. Por ello, los brotes suelen asociarse a hospitales con medidas de bioseguridad insuficientes o a funerales sin protocolos de manejo seguro de cadáveres. La OMS insiste en fortalecer la protección del personal sanitario y en capacitar brigadas locales para cortar cadenas de contagio.
Respuesta regional tras la alerta de la OMS por marburgo
Tras la confirmación del brote en Etiopía y la alerta de la OMS, varios países de África oriental activaron protocolos de vigilancia reforzada. Kenia y Somalilandia, por ejemplo, declararon estado de alta alerta en sus sistemas de salud, intensificaron los controles en fronteras terrestres y recomendaron a hospitales reportar de inmediato cualquier caso sospechoso de fiebre hemorrágica.
Organismos regionales como Africa CDC también desplegaron equipos técnicos para apoyar al gobierno etíope en la investigación epidemiológica y el análisis genético del virus. Los primeros estudios señalan similitudes con cepas detectadas previamente en otros países de África oriental, lo que refuerza la hipótesis de un origen zoonótico local y no de importación lejana.
Marburgo, un viejo conocido que aparece con más frecuencia
Aunque el brote actual se concentra en Etiopía, el virus de Marburgo no resulta nuevo para la comunidad científica. Desde 1967, se han documentado brotes y casos esporádicos en Angola, República Democrática del Congo, Ghana, Kenia, Tanzania, Uganda, Guinea Ecuatorial y otros países africanos. En años recientes, la OMS ha tenido que responder a episodios simultáneos, como los de Guinea Ecuatorial y Tanzania en 2023, lo que sugiere un patrón de aparición más frecuente.
Expertos en salud pública vinculan este aumento a factores como la deforestación, la presión sobre hábitats de murciélagos y el cambio climático, que alteran los contactos entre humanos y fauna silvestre. Aunque aún no existe una vacuna aprobada para uso masivo contra Marburgo, ya se encuentran en desarrollo varios candidatos, y la OMS ha señalado su intención de acelerar pruebas clínicas en contextos de brote cuando sea posible.
Mientras tanto, la recomendación central del organismo internacional se enfoca en tres ejes: vigilancia temprana, protocolos estrictos en hospitales y comunicación clara con la población. La alerta de la OMS no busca generar pánico, sino asegurar que los países refuercen su preparación para detectar casos a tiempo, proteger a su personal sanitario y evitar que un brote localizado se convierta en una crisis sanitaria regional o global.