INTERNACIONAL
Ataque israelí en Siria deja 13 muertos, incluidos varios niños atrapados en el fuego cruzado
Incursión sorpresa desata violencia en Beit Yin
Al menos 13 civiles, incluidos mujeres y niños, murieron este viernes durante una incursión del Ejército de Israel en la localidad siria de Beit Yin, a las afueras de Damasco. Las autoridades sirias afirmaron que tropas israelíes cruzaron la frontera con el objetivo de capturar a presuntos miembros del grupo islamista Yama Islamiya, lo que provocó enfrentamientos con residentes de la zona.
De acuerdo con la información difundida por SANA, además de los 13 fallecidos, se registraron 24 heridos. Los combates iniciaron cuando la misión israelí fue repelida por habitantes locales, lo que obligó a su retirada.
Artillería israelí provoca una “masacre”, según Siria
Tras abandonar el área, el Ejército israelí habría respondido con artillería pesada. El Ministerio de Exteriores sirio calificó esta acción como un “ataque brutal y deliberado” y la señaló como un crimen de guerra. También acusó a Israel de atentar contra la estabilidad regional e hizo un llamado urgente al Consejo de Seguridad de la ONU y a la Liga Árabe para frenar estas operaciones.
En su mensaje oficial, Siria responsabilizó plenamente a las autoridades israelíes por las víctimas y la destrucción registrada, y reiteró su derecho a defender su territorio en el marco del Derecho Internacional.
Israel confirma la operación y defiende su actuación
Las Fuerzas de Defensa de Israel reconocieron la incursión y afirmaron que el objetivo era arrestar a sospechosos de Yama Islamiya, grupo vinculado a Hermanos Musulmanes y aliado de Hamas. Según su versión, los hombres investigados preparaban ataques contra ciudadanos israelíes.
Durante la operación, varios integrantes del grupo habrían abierto fuego contra los soldados, quienes respondieron con disparos y con apoyo aéreo. Israel informó además que seis militares resultaron heridos, tres de ellos de gravedad.
Escalada regional sin señales de contención
Este episodio vuelve a colocar a la población civil en el centro del conflicto, mientras los señalamientos entre ambas partes se intensifican y los organismos internacionales enfrentan presión para intervenir.