INTERNACIONAL
Astrónomos captan por primera vez la fase más temprana de una supernova masiva
La fase inicial de la supernova SN 2024ggi fue registrada por primera vez en la historia gracias a un equipo internacional de astrónomos. Esta observación temprana permitió estudiar las primeras horas del colapso de una estrella masiva, un fenómeno extremadamente difícil de capturar y que marca el nacimiento de una de las explosiones más energéticas del universo.
Detectan la fase inicial de la supernova SN 2024ggi solo 26 horas después del estallido
La explosión fue identificada la noche del 10 de abril de 2024. Casi de inmediato, el astrónomo Yi Yang, de la Universidad de Tsinghua, envió una solicitud urgente al Observatorio Europeo Austral (ESO). Gracias a la rápida respuesta, el Telescopio Muy Grande (VLT) apuntó hacia la galaxia NGC 3621 —ubicada a 22 millones de años luz— y captó el evento apenas 26 horas después del estallido, una oportunidad extraordinaria en la astronomía moderna.
SN 2024ggi se originó en una supergigante roja entre 12 y 15 veces más masiva que el Sol y con un radio 500 veces mayor. Aunque la observación ocurrió en 2024, el estudio se publicó hasta noviembre de 2025 debido al extenso modelado, la revisión por pares y el análisis detallado necesario para confirmar los datos.
Una explosión con geometría inédita: revelan la forma inicial del estallido
Mediante espectropolarimetría —una técnica que analiza la polarización de la luz— los investigadores lograron reconstruir la geometría de la explosión. La fase inicial de la supernova SN 2024ggi mostró una estructura alargada similar a una aceituna. Con el paso del tiempo, la forma se fue aplanando, aunque conservó un claro eje de simetría.
Este comportamiento contradice modelos teóricos previos y sugiere que muchas supernovas masivas podrían seguir patrones físicos similares durante su nacimiento.
Un descubrimiento clave para comprender la muerte de estrellas masivas
El registro de la fase inicial de la supernova SN 2024ggi abre una nueva ventana para estudiar los procesos internos que desencadenan estas explosiones titánicas. Además, aporta información esencial sobre la formación de elementos químicos que dan origen a planetas, vida y estructuras cósmicas, reforzando su importancia para entender la evolución del universo.