CANCÚN
Sargazo convertido en energía: los avances que están transformando Quintana Roo en 2025
En los últimos años, el sargazo se ha convertido en uno de los desafíos ambientales más visibles del Caribe mexicano. Su acumulación masiva afecta playas, actividades turísticas y ecosistemas costeros. Sin embargo, este problema también ha abierto la puerta a nuevos proyectos de aprovechamiento sostenible. Hoy, la industrialización del sargazo en Quintana Roo avanza con iniciativas que buscan transformar la macroalga en energía, materiales útiles y soluciones de economía circular.
Economía circular y biogás fortalecen el manejo de la macroalga en el Caribe
La industrialización del sargazo en Quintana Roo avanza con nuevos proyectos de economía circular y con la conclusión de una prueba piloto para generar biogás. Estas iniciativas refuerzan la capacidad del estado para transformar la macroalga en energía y materiales útiles, además de reducir su impacto en las playas.
Avances federales en la industrialización del sargazo
La Semarnat informó que en 2025 se han recolectado más de 60 mil toneladas de sargazo. Esto ha sido posible gracias a un sistema de monitoreo continuo y al uso de embarcaciones especializadas. Además, el nuevo parque de economía circular en Quintana Roo concentra los esfuerzos para transformar el alga en productos como biocombustibles, fertilizantes y bioplásticos.
Por otro lado, el sector energético también participa en esta transición. Siemens Energy desarrolla combustible sostenible de aviación (SAF) utilizando algas como materia prima. Con ello, México se alinea con los compromisos internacionales para reducir emisiones en el transporte aéreo.
Proyectos de biogás impulsan la economía circular en Cancún
La prueba piloto realizada en Cancún confirmó que el sargazo puede mezclarse con lodos residuales de la hotelería para producir biogás a escala industrial. Este resultado elimina la incertidumbre sobre la disponibilidad de materia prima, ya que los residuos del sector turístico pueden complementar la producción.
Además, la planta de Pok Ta Pok podría ser la primera en adaptarse bajo este modelo, según la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente.
El proyecto recibió una inversión estatal de 40 millones de pesos. Gracias a esta base, ya existen propuestas privadas para impulsar la industrialización del sargazo. Esto permitiría ampliar la producción de energía limpia en la región.
Perspectivas económicas y desarrollo ambiental
La industrialización del sargazo también abre la puerta a beneficios en el mercado de bonos de carbono. La recolección en playas evita la liberación de contaminantes, y esa reducción puede certificarse y comercializarse.
Finalmente, las autoridades consideran que estos avances consolidan un modelo estable para el manejo de la macroalga. Por ello, Quintana Roo se posiciona como un referente nacional en economía circular y aprovechamiento energético.
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