INTERNACIONAL
Organizaciones acusan cacería racial bajo la nueva política migratoria.
Trump acelera deportaciones: más de medio millón de migrantes expulsados en menos de un año
La administración republicana busca romper récord histórico de deportaciones; organizaciones civiles denuncian una “cacería racial” en todo Estados Unidos.
Washington. — El gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, reportó la deportación de más de 500 mil migrantes indocumentados desde su regreso a la Casa Blanca el pasado 20 de enero, y se perfila para romper el récord de 600 mil expulsiones en un solo año.
De acuerdo con la secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, el operativo forma parte de una “ofensiva nacional contra la migración irregular”, en la que también participaron el ICE, la Patrulla Fronteriza (CBP) y el FBI.
El informe oficial detalla que más de dos millones de personas abandonaron el país desde enero, de las cuales 1.6 millones lo hicieron de forma voluntaria tras recibir notificaciones de salida o traslados preventivos.
Sin embargo, la estrategia ha generado una ola de denuncias por uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias y violaciones a derechos humanos, incluyendo casos de ciudadanos estadounidenses detenidos por error.
La subsecretaria Tricia McLaughlin advirtió que “este es solo el comienzo”, mientras que organizaciones civiles acusan a la administración republicana de haber convertido la política migratoria en una cacería racial con fines electorales.
La deportación como espectáculo político
Lo que ocurre en Estados Unidos va más allá de una política migratoria: es una operación de miedo institucionalizado. Trump ha transformado la expulsión de migrantes en un espectáculo mediático y electoral, apelando al voto del miedo y al discurso del “enemigo interno”.
Aunque todo Estado tiene el derecho soberano de regular sus fronteras, hacerlo con violencia, discriminación y persecución masiva representa una erosión profunda de los valores democráticos.
La historia demuestra que cuando un gobierno legitima la persecución por origen o apariencia, no fortalece la ley: debilita la humanidad. La nueva cruzada migratoria de Trump no busca orden, sino control; no pretende justicia, sino miedo.