NACIONAL
Fuga de “Brother Wang” exhibe la fragilidad del sistema judicial mexicano.
Detienen en Cuba a “Brother Wang”, operador financiero de cárteles mexicanos buscado por la DEA
El presunto lavador de dinero de los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación huyó de México pese a tener prisión domiciliaria
La Habana / Ciudad de México. — Zhi Dong Zhang, conocido como “Brother Wang” o “El Chino”, fue detenido en Cuba, acusado de ser uno de los principales operadores financieros del narcotráfico internacional. De acuerdo con El País, Zhang había huido de la Ciudad de México en julio, tras recibir el beneficio de prisión domiciliaria por orden de un juez, una decisión que en su momento fue duramente cuestionada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
De origen chino, Zhang era buscado por la DEA por su presunta relación con los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, a los que habría ayudado a lavar más de 150 millones de dólares provenientes del tráfico de fentanilo y cocaína.
Según fuentes de seguridad, el fugitivo intentó ingresar a Rusia antes de llegar a Cuba con un pasaporte falso, donde fue arrestado por autoridades locales. Actualmente permanece bajo custodia mientras se define si será entregado a México o a Estados Unidos, donde enfrenta múltiples cargos federales por narcotráfico y lavado de dinero.
Un sistema judicial bajo sospecha
La fuga y recaptura de “Brother Wang” exponen las debilidades del sistema judicial mexicano y la facilidad con que figuras del crimen global logran evadir la justicia aprovechando vacíos legales y decisiones cuestionables.
Un hombre acusado de manejar millones de dólares del narcotráfico fue enviado a su casa en lugar de prisión… y se fugó. El episodio refleja una crisis institucional de fondo, donde la corrupción, la falta de coordinación y la impunidad judicial siguen siendo el eslabón más débil en la lucha contra el crimen organizado.
Más allá de la captura, el caso de “Brother Wang” plantea una urgencia inaplazable: revisar los mecanismos judiciales que permiten que el dinero del narcotráfico compre tiempo, favores… y a veces, libertad.