INTERNACIONAL
Enfrentamientos dejan decenas de heridos en medio del caos político.
Miles protestan en Perú contra el presidente interino José Jerí y el Congreso
Lima, Perú. — Miles de jóvenes salieron este miércoles a las calles en distintas regiones del país para exigir la renuncia del presidente interino José Jerí y del Congreso, en medio de una profunda crisis política y de seguridad. Las movilizaciones, convocadas por colectivos juveniles y familiares de víctimas de las protestas de 2022 y 2023, se extendieron desde la costa del Pacífico hasta los Andes y la Amazonía.
Los manifestantes acusan al gobierno de aprobar leyes que favorecen la corrupción y la impunidad, mientras reclaman justicia por los muertos en anteriores disturbios. Los enfrentamientos con la policía dejaron al menos 75 personas heridas, según reportes preliminares de organizaciones humanitarias.
La tensión política se agravó tras la destitución de Dina Boluarte, reemplazada por José Jerí, de 38 años, quien asumió el poder de forma transitoria hasta 2026. El mandatario enfrenta también protestas feministas luego de que resurgiera una denuncia por presunta violación sexual, archivada por la fiscalía años atrás.
Con esta crisis, Perú suma siete gobiernos en apenas una década, reflejo del profundo desgaste institucional y del hartazgo social que vuelve a encender las calles del país andino.
Análisis: una crisis más profunda que la política
Lo que vive hoy Perú no es solo una crisis de gobierno, sino una crisis de confianza. Siete presidentes en diez años hablan de un sistema que se desmorona y de una sociedad que ya no confía en sus instituciones.
Las nuevas generaciones están saliendo a las calles, cansadas de la corrupción, la violencia y de una clase política desconectada de la realidad.
Pero también es cierto que la violencia solo debilita más a un país fracturado. El reto para José Jerí será gobernar un Perú donde el poder real —el de la legitimidad— ya no está en Palacio, sino en las calles.