NACIONAL
Kershenobich evita mencionar municipios tras la confusión del día anterior.
Sheinbaum corrige en vivo al secretario de Salud tras error sobre municipios afectados por lluvias
Ciudad de México. — Luego del tropiezo cometido un día antes por el secretario de Salud, David Kershenobich, quien confundió nombres de municipios al referirse a “Huachinango” en lugar de Huauchinango y a “Costa Rica” por Poza Rica, la presidenta Claudia Sheinbaum le pidió durante la conferencia mañanera de este martes no mencionar los municipios en su nuevo informe sobre las afectaciones por las lluvias.
La instrucción, pronunciada en voz baja pero captada por los micrófonos, rápidamente se viralizó en redes sociales, generando críticas, memes y comentarios sobre el manejo de la comunicación en Palacio Nacional.
Crisis por lluvias y saldo nacional
El incidente ocurre mientras México enfrenta los estragos de las intensas lluvias registradas entre el 6 y el 9 de octubre, que dejaron 64 personas muertas, 65 desaparecidas y más de un centenar de municipios con daños severos.
Durante su participación, Kershenobich informó que 90 personas permanecen hospitalizadas en tres estados, sin reportarse fallecimientos por las lesiones, y que la red hospitalaria continúa funcionando, aunque con daños menores.
También anunció el despliegue de más de 700 brigadas médicas y de vacunación, además de campañas de prevención de dengue.
Sin embargo, evitó mencionar los municipios afectados, tal como le indicó la presidenta en vivo.
El control de la comunicación en tiempos de crisis
Más allá del desliz, el episodio abre el debate sobre el control del discurso oficial.
Si bien Sheinbaum buscó evitar nuevos errores de información, la corrección en plena transmisión y con micrófono abierto fue vista como una muestra de exceso de control y falta de tacto político.
En momentos de emergencia nacional, la comunicación pública debe equilibrar precisión y empatía, sin anteponer el cálculo político a la claridad informativa.
La ciudadanía necesita certeza y transparencia, no silencios incómodos.