CHETUMAL
Denuncian negligencia médica en ISSSTE Chetumal: Lizbeth Millán lleva nueve meses sin poder caminar tras cirugía fallida
Chetumal, Q. Roo — Lizbeth Millán Vitorin, derechohabiente del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), denunció públicamente haber sido víctima de negligencia médica en la clínica de Chetumal, luego de una cirugía fallida en la rodilla derecha que la ha dejado sin poder caminar durante más de nueve meses. La intervención fue realizada tras fracturarse la rótula en diciembre de 2024, pero desde entonces su estado de salud se ha deteriorado sin recibir atención adecuada.
Lizbeth Millán Vitorin – Derechohabiente del ISSSTE Chetumal
Millán Vitorin relató que la operación fue mal ejecutada, ya que el material quirúrgico utilizado —un fierro implantado— se ha salido por la piel, impidiéndole realizar terapia física o flexionar la pierna. Asegura que los médicos del ISSSTE le han dado largas sin ofrecer una solución definitiva, lo que ha agravado su condición física y emocional. “No puedo caminar, no puedo valerme por mí misma. Estoy atrapada en mi casa, y eso me ha generado depresión, ansiedad y estrés”, expresó.
Ante la falta de respuesta institucional, la afectada hizo un llamado urgente a la gobernadora Mara Lezama Espinosa para que intervenga y revise los constantes abusos, omisiones y deficiencias del sistema de salud federal en Quintana Roo. “Mi caso no es único. Hay cientos de trabajadores del Estado que enfrentan cirugías mal realizadas, falta de especialistas, carencia de medicamentos y un trato indigno”, denunció.
La situación de Millán Vitorin se suma a una serie de quejas ciudadanas que han sido documentadas por medios locales y colectivos de pacientes, quienes han señalado que la clínica del ISSSTE en Chetumal enfrenta una crisis estructural que pone en riesgo la vida de sus usuarios. En semanas recientes, se han reportado fallas eléctricas, falta de insumos y abandono de pacientes en áreas críticas.
Organizaciones civiles han exigido que se investigue el caso de Lizbeth Millán como posible negligencia médica, y que se garantice su acceso a una segunda intervención quirúrgica, rehabilitación integral y acompañamiento psicológico. “No es solo una rótula rota. Es una vida suspendida por la indiferencia institucional”, concluyó la denunciante.