NACIONAL
Tv Azteca intenta frenar órdenes judiciales en EU
Multa millonaria en Nueva York contra Ricardo Salinas Pliego por desacato judicial
Nueva York / Ciudad de México. — La Corte Suprema del estado de Nueva York impuso una multa de más de 21 millones de dólares al empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego y a sus compañías Grupo Elektra, Banco Azteca y TV Azteca, por no acatar una orden judicial en una disputa legal con AT&T.
La sanción incluye 20 millones por desacato civil y 1.1 millones adicionales en honorarios legales para la firma estadounidense.
De acuerdo con los documentos judiciales, Salinas y sus empresas incumplieron la instrucción de entregar ciertos activos ordenada por la corte en julio de 2024, lo que derivó en la severa penalización.
Además, TV Azteca solicitó al tribunal estadounidense anular otra orden que le obliga a retirar demandas en México, argumentando que hacerlo “provocaría una pérdida legal irreversible” bajo las leyes nacionales.
Este episodio se suma a una serie de presiones legales y financieras que enfrenta Grupo Salinas, entre ellas un litigio por bonos impagos que asciende a 580 millones de dólares, así como un adeudo fiscal de 74 mil millones de pesos con el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Hasta ahora, Salinas Pliego no ha emitido declaraciones públicas sobre las sanciones ni sobre la evolución de los litigios en Estados Unidos y México.
Una señal de alerta para los grandes conglomerados
No se trata solo de una multa más o un desacato aislado: este caso refleja cómo un empresario de alto perfil enfrenta consecuencias legales en dos jurisdicciones simultáneamente.
Lo preocupante no es únicamente la magnitud económica, sino el patrón que comienza a delinearse: juicios, sanciones y reclamos fiscales que apuntan a una estructura empresarial que ha estirado los límites legales en más de un frente.
En cualquier democracia moderna, el respeto a las decisiones judiciales —ya sea en México o fuera— es indispensable.
El silencio de Ricardo Salinas Pliego también comunica un mensaje: cuando la justicia avanza, la transparencia y la rendición de cuentas se vuelven inevitables.
Más allá de ideologías, lo que urge es claridad, cumplimiento de la ley y responsabilidad empresarial.