ENTRETENIMIENTO
Asesinato de Micky Hair: estilista Miguel de la Mora muere en Polanco
El estilista de celebridades es víctima en su propio salón en una zona exclusiva
Miguel Ángel de la Mora, conocido como Micky Hair, fue asesinado tras recibir disparos frente a su salón ubicado en Masaryk, Polanco, Ciudad de México. Los agresores llegaron en motocicleta y ejecutaron un ataque directo, sin evidencia de robo previo. Su muerte conmocionó al mundo del espectáculo y al círculo de influencers que admiraban su trabajo.
De la Mora contaba con más de 28 años de edad y había forjado una reputación sólida dentro del mundo de la estética. Atendía a figuras públicas y generaba contenido en redes sociales con más de 170 mil seguidores. (El País) Sus salones también operaban en Guadalajara, consolidando su marca “Micky Hair” como referencia de lujo.
Amenazas previas y redes criminales en Polanco
Autoridades investigan si el homicidio estuvo vinculado con amenazas que Miguel había denunciado desde 2024. Él contaba con una orden de protección contra un hombre identificado como Eduardo “E”. Aunque aún no han detenido a los responsables, la Fiscalía capitalina analiza evidencia de video-vigilancia y rutas de escape utilizadas por los atacantes.
El asesinato de Micky Hair refleja también la influencia del crimen organizado en zonas exclusivas. Observadores señalan que cárteles operan en Polanco y han incrementado su presencia en distritos de alto valor inmobiliario. El crimen envía una advertencia sobre la inseguridad creciente incluso en las áreas más protegidas de Ciudad de México.
Asesinato de Micky Hair: Reacciones del mundo del espectáculo y exigencia de justicia
Celebridades y clientes manifestaron su dolor en redes sociales por la pérdida de Miguel. Ángela Aguilar, entre otras, dedicó mensajes de recuerdo a su amigo estilista. Mientras tanto, colectivos de seguridad urbana y organizaciones civiles exigieron que las autoridades aceleren la investigación, garanticen transparencia en el caso y protejan a personas vulnerables.
La Fiscalía capitalina mantiene abierta la carpeta de investigación. Analistas coinciden en que el caso de Micky Hair no solo es un homicidio individual, sino también un símbolo de cómo la violencia infiltrada alcanza a sectores tan visibles como el artístico.