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Marchan en Puerto Aventuras por justicia para Pablo, pescador fallecido tras detención policial
Puerto Aventuras, Q. Roo — La tarde de este miércoles, familiares, amigos y compañeros de oficio de Pablo Cruz, el pescador que perdió la vida tras ser detenido por elementos de la Policía de Seguridad Ciudadana de Playa del Carmen, se manifestaron en las calles de la alcaldía de Puerto Aventuras, lugar de origen del hoy occiso. La movilización fue pacífica pero cargada de indignación, con un llamado firme a las autoridades para esclarecer los hechos y sancionar a los responsables.
La marcha recorrió las principales vialidades de la alcaldía, donde los manifestantes portaban pancartas con mensajes de exigencia de justicia y fotografías de Pablo, quien era ampliamente reconocido en la comunidad por su labor pesquera junto a su padre. “Era un hombre trabajador, honesto, y no merecía morir de esa forma”, expresaron vecinos que se sumaron a la protesta.
El caso ha generado una fuerte reacción social, especialmente entre comunidades marítimas del municipio de Solidaridad, que han denunciado públicamente abusos reiterados por parte de elementos policiales en zonas costeras. La muerte de Pablo, ocurrida bajo custodia policial, ha sido calificada por los manifestantes como un acto de brutalidad institucional que no debe quedar impune.
En respuesta a la presión ciudadana, autoridades municipales emitieron un comunicado oficial en el que informaron que cinco policías involucrados en la detención han sido separados de sus funciones mientras se desarrollan las investigaciones correspondientes. La medida busca garantizar imparcialidad en el proceso y evitar cualquier interferencia en el esclarecimiento de los hechos.
La Fiscalía General del Estado (FGE) ha iniciado una carpeta de investigación para determinar las causas del fallecimiento y deslindar responsabilidades. Mientras tanto, colectivos ciudadanos y organizaciones defensoras de derechos humanos han solicitado que se garantice transparencia, se protejan los testigos y se evite la revictimización de la familia.
El caso de Pablo Cruz ha reactivado el debate sobre el uso excesivo de la fuerza, la capacitación de los cuerpos policiales y la necesidad de establecer mecanismos de supervisión ciudadana en los procedimientos de detención. La comunidad de Puerto Aventuras, unida en duelo, ha dejado claro que no permitirá que la muerte de uno de sus integrantes quede en el olvido.