INTERNACIONAL
Fotos y registros desmienten distancia entre ambos personajes.
Escultura de Trump y Epstein cerca de la Casa Blanca desata polémica mundial
En Washington, a pocos metros de la Casa Blanca, apareció una escultura de Donald Trump y Jeffrey Epstein tomados de la mano, sonrientes y de pie sobre pedestales. La obra, de casi cuatro metros, fue colocada por un colectivo anónimo llamado The Secret Handshake y permanecerá expuesta hasta el sábado como parte del llamado Mes de la Amistad.
La instalación surge mientras los archivos Epstein siguen desatando controversia política. En la base de la estatua se incluyeron fragmentos de una supuesta carta de Trump a Epstein, revelada recientemente por el Congreso y publicada por The Wall Street Journal. El expresidente negó su autenticidad y demandó al medio por 10 mil millones de dólares.
Aunque Trump asegura que rompió relación con Epstein hace más de 15 años, existen múltiples registros fotográficos y declaraciones que evidencian su cercanía en décadas pasadas. Para críticos y sobrevivientes de los abusos de Epstein, la escultura es un recordatorio incómodo de que las preguntas sobre la red de explotación sexual siguen sin respuesta.
La aparición de esta estatua es más que un acto artístico: es un señalamiento directo a las élites políticas y financieras que han intentado minimizar su relación con Epstein. Trump niega vínculos, pero la evidencia fotográfica y documental lo contradice. Y lo más grave no es la obra ni la polémica mediática, sino que, a más de cuatro años de la muerte de Epstein, las víctimas siguen sin justicia plena.