INTERNACIONAL
La derecha en EU lo describe como mártir cristiano
Funeral de Charlie Kirk reúne a más de 60 mil personas y se convierte en acto político en EE.UU.
En Arizona, más de 60 mil personas asistieron al funeral de Charlie Kirk, comentarista ultraderechista asesinado el pasado 10 de septiembre en Utah. El evento, realizado en el estadio State Farm, congregó a figuras clave de la administración del presidente Donald Trump y se transformó en un homenaje cargado de simbolismo político y religioso.
Uno de los momentos más emotivos fue protagonizado por Erika Kirk, esposa del fallecido, quien declaró públicamente que perdonaba al asesino, evocando las palabras de Jesús en la cruz. Su mensaje arrancó una ovación de pie de los asistentes. Por su parte, Trump, Donald Jr. y J. D. Vance destacaron a Kirk como un referente de la derecha estadounidense, resaltando su defensa de la familia, el cristianismo y los jóvenes.
El presunto responsable, Tyler Robinson, de 22 años, ya fue detenido y enfrenta cargos que podrían derivar en la pena de muerte. Según las autoridades, actuó motivado por una ideología de extrema izquierda.
Más allá de la despedida, el funeral de Kirk se convirtió en un acto político: un estadio lleno, discursos de líderes republicanos y un ambiente de unidad que busca transformar la tragedia en emblema de fuerza. Sin embargo, la polarización es innegable. El perdón de Erika Kirk fue un gesto poderoso, pero no logra ocultar que el asesinato de su esposo profundiza la división en un país donde la violencia política va en aumento.