NACIONAL
Familia de Kiki se reunió con Trump en la Casa Blanca
La extradición de Caro Quintero reaviva tensiones entre México y Estados Unidos
La polémica en torno a Rafael Caro Quintero, conocido como el “Narco de narcos”, vuelve a encender el debate entre México y Estados Unidos. De acuerdo con la fiscal estadounidense Pam Bondi, la entrega del capo se realizó en febrero “por orden directa del presidente Donald Trump”. En redes sociales, la funcionaria aseguró que, bajo esa instrucción, Estados Unidos recibió la custodia del hombre acusado de secuestrar, torturar y asesinar en 1985 al agente de la DEA, Enrique “Kiki” Camarena.
Bondi también relató que presentó a la familia del agente al entonces presidente Trump, recordando a Camarena como un héroe que perdió la vida enfrentando al narcotráfico. Su hijo, Enrique Camarena Jr., hoy juez en California, continúa con ese legado de servicio.
Caro Quintero, cofundador del Cártel de Guadalajara y señalado como líder del Cártel de Sinaloa, enfrenta en cortes estadounidenses múltiples cargos: conspiración para tráfico internacional de drogas, asesinato y uso de armas de fuego. El juez Frederic Block fijó para este día la audiencia, donde se incluyeron grabaciones inéditas del “interrogatorio y la tortura” del agente Camarena como pruebas clave.
Este caso refleja no solo la deuda histórica con la justicia por el brutal asesinato del agente, sino también las tensiones de soberanía que persisten entre ambos países. Que la fiscal hable de una “orden directa” de Trump abre un debate incómodo: ¿hasta qué punto México cedió a presiones políticas extranjeras? El proceso contra Caro Quintero será una prueba de fuego para el sistema judicial estadounidense y para la credibilidad institucional mexicana frente a casos emblemáticos del narcotráfico.