NACIONAL
Rubio reconoce que las armas del narco provienen de su propio territorio
En conferencia de prensa, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció un nuevo nivel de cooperación “histórica” en materia de seguridad.
El anuncio central fue la creación de un grupo de alto nivel que se reunirá periódicamente para dar seguimiento a compromisos bilaterales: combatir cárteles de la droga, frenar el tráfico de fentanilo, armas y personas, así como desmantelar redes de lavado de dinero y robo de combustible.
Rubio destacó que “jamás en la historia” se había alcanzado un nivel de cooperación tan sólido entre ambos países y reconoció que la amenaza de los cárteles es compartida. También admitió que muchas de las armas utilizadas por el crimen en México provienen de Estados Unidos, un gesto poco común en la diplomacia norteamericana.
Ambas naciones aseguraron que los avances son tangibles, aunque subrayaron que aún queda mucho por hacer en la frontera y dentro de cada país.
Este encuentro entre Claudia Sheinbaum y Marco Rubio es mucho más que un saludo protocolario: marca un punto de inflexión. Estados Unidos redobla la presión con operaciones militares en la región, mientras México intenta defender la cooperación sin ceder soberanía. El reto para Sheinbaum será demostrar resultados reales en su estrategia de seguridad, porque la violencia sigue siendo la piedra en el zapato. La relación bilateral exige firmeza: cooperación sí, subordinación no. Y en medio, la pregunta inevitable: ¿está México en condiciones de sostener esa autonomía frente a la maquinaria política, militar y económica de Washington?
COOPERACIÓN SIN PRECEDENTES