INTERNACIONAL
Maduro señala a Washington por incumplir acuerdo nuclear latinoamericano que nunca firmó
Tensiones en el Caribe y América Latina
La reciente movilización de buques de guerra de Estados Unidos en aguas de América Latina y el Caribe ha intensificado la tensión entre Washington y Caracas. Nicolás Maduro acusó este miércoles a Estados Unidos de violar el Tratado de Tlatelolco, un acuerdo firmado en 1967 en México para declarar a la región como zona libre de armas nucleares, pese a que EE.UU. nunca se adhirió al pacto. “Venezuela ha sido amenazada con un submarino nuclear. Se ha violado el Tratado de Tlatelolco, que prohíbe la movilización, la utilización y la fabricación de armas nucleares en toda la región. Nunca antes se había amenazado así a un país latinoamericano”, sostuvo el mandatario venezolano.
Qué establece el Tratado de Tlatelolco
El Tratado de Tlatelolco prohíbe la fabricación, posesión, prueba y uso de armas nucleares en América Latina y el Caribe, comprometiendo a los países firmantes a mantener la región libre de este tipo de armamento. Entre los Estados que deben respetarlo se encuentran México, Venezuela, Brasil, Argentina, Cuba, Chile y otros 17 países de la región. Su supervisión está a cargo del Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (OPANAL), con sede en Ciudad de México.
EE.UU. y la aclaración sobre el tratado
Expertos internacionales han aclarado que Estados Unidos no puede ser considerado infractor del tratado, ya que nunca lo suscribió. Además, los submarinos de propulsión nuclear, como los desplegados recientemente, no transportan armas nucleares y no entran en la definición de “arma nuclear” contemplada por el pacto. Según el artículo 5 del tratado, sólo se consideran armas nucleares los artefactos capaces de liberar energía nuclear con fines bélicos, mientras que los vectores o sistemas de propulsión separados no están incluidos.
Origen y propósito histórico
El Tratado de Tlatelolco surgió en plena Guerra Fría, pocos años después de la crisis de los misiles en Cuba, con la intención de evitar que la región se convirtiera en escenario de confrontación atómica. Su creación fue impulsada por el canciller mexicano Alfonso García Robles, quien en 1982 recibió el Premio Nobel de la Paz por su labor en la proscripción de armas nucleares en América Latina y el Caribe.